Las Naciones Unidas reconocen el acceso al agua y al saneamiento como derechos humanos, lo que refleja la naturaleza fundamental de estos elementos básicos en la vida de cada persona. La falta de acceso a instalaciones de agua, saneamiento e higiene seguras, suficientes y asequibles tiene un efecto devastador en la salud, la dignidad y la prosperidad de miles de millones de personas, y tiene consecuencias importantes para la realización de otros derechos humanos.

Las personas son titulares de derechos y los Estados son responsables de proporcionar servicios de agua y saneamiento. Los titulares de derechos pueden reclamar sus derechos y los titulares de deberes deben garantizar los derechos al agua y al saneamiento por igual y sin discriminación.

Fuente: https://www.unwater.org