El agua es indispensable para preservar la diversidad biológica en todos los ámbitos, desde los lagos y ríos de agua dulce hasta las regiones montañosas, las marismas, los estuarios, las zonas costeras y los océanos.

El aumento de la demanda de agua está ejerciendo serias presiones sobre nuestro medio ambiente. Los ecosistemas de agua dulce están en crisis en todo el mundo, hay muchos ríos y lagos contaminados ya o seriamente degradados a causa de la disminución de los ecosistemas naturales, como bosques y cuencas hidrográficas. Los grandes volúmenes de metales pesados y desechos peligrosos que descargan la industria y la agricultura están aumentando la contaminación de las aguas subterráneas y agotándolas.

El descenso de la cantidad y la calidad de los recursos hídricos está causando la extinción de especies de agua dulce y una enorme pérdida de diversidad biológica. Las zonas costeras, que son los ecosistemas más productivos del planeta, son especialmente vulnerables debido al decrecimiento de los ríos cuando fluyen hacia el mar, lo que pone en peligro a la vida humana y animal y a ecosistemas completos.

 

AUTOR: UNWATER

FUENTE: https://www.un.org/waterforlifedecade/pdf/waterforlifebklt-s.pdf