En estos ecosistemas incluimos todos aquellos que se relacionan con el “agua dulce”: ecosistemas ribereños o riparios, sistemas fluviales ecosistemas lóticos; ecosistemas lagunares, sistemas lacustres, ecosistemas lénticos, lagos cráter, oasis, cenotes, pozas, bordos y presas; y humedales del interior: ribereños, lacustres, pantanos, tulares, selvas inundables, bajos, cenotes, ciénegas, manantiales, presas, bordos, estanques.

El nombre coloquial de “agua dulce”, es parcialmente correcto, ya que la gran mayoría de las aguas sobre el continente (epicontinentales) son en cierto grado saladas. Por convención el agua con más de 3 gramos de sodio por litro se considera salada, que es cuando la mayoría de las personas perciben el sabor salado (Alcocer 2007).

 

Fuente: https://www.biodiversidad.gob.mx/ecosistemas/ecosismex/rios-y-lagos